Beneficios de los Microobjetivos

Toda empresa debe diseñar un plan y estrategias a largo plazo que durante un periodo de tiempo seguirá pero, existen objetivos orientados a un corto o medio plazo que pueden fomentar la consecución de objetivos más grandes, se trata de los microobjetivos.

Los microobjetivos facilitan la resolución de problemas concretos que de otro modo no podrían haberse solucionado o que hubieran pasado inadvertidos.

Beneficios de los microobjetivos

Beneficios microobjetivos

  • Fomentan el «ahora», es decir, al ser objetivos que se van a cumplir en un periodo de tiempo bastante corto, impulsan el comienzo del trabajo así como la constancia.
  • Te ayudan a seguir un orden. Al tratarse de objetivos pequeños, necesitan ser cumplimentados en un orden, por eso, los microobjetivos te ayudarán a tener una mayor organización y priorizar las tareas más importantes y urgentes de cada momento.
  • Gestión de varios objetivos. Permiten trabajar en múltiples tareas y proyectos a la vez dado que puedes dividir los principales objetivos, es decir, los del largo plazo y dedicarles a cada uno su tiempo y momento.
  • Favorecen la motivación. Es muy frecuente que a la hora de crear y establecer los grandes objetivos puedas llegar a sentir incertidumbre y miedo al fracaso pero gracias a los microobjetivos podrás ir cumpliendo pequeñas metas que te acercarán cada día al gran objetivo. Esto hará que sientas una mayor motivación y que te consideres capaz de lograrlos.
  • Te impulsan a seguir creciendo y construyendo. En relación al punto anterior, el cumplir las pequeñas metas favorecerán las ganas de seguir trabajando en el objetivo final.

Trabajar con los microobjetivos en la estrategia de tu empresa

Equipo de trabajo

Una vez comentados los diferentes beneficios que poseen los microobjetivos, es momento de incluirlos en la estrategia de tu empresa. Para ello, mostramos los pasos a seguir para incorporarlos de manera adecuada.

1. Define tus objetivos

El primer paso de toda empresa es establecer los grandes objetivos, es decir, aquellos objetivos que desea cumplir a largo plazo, siempre mirando hacia el futuro.

Para diseñarlos pueden basarte en momentos pasados de tu empresa como los resultados o ventas en el caso de que seas un negocio ya instaurado en el mercado. Además, el análisis DAFO es una buena opción para conocer las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas que tu empresa tiene y basarte en eso. De otro modo, si acabas de empezar en este mundo, lo mejor será que pienses lo que quieres obtener y sobre todo, que sean objetivos que puedas lograr.

2. Vincula los microobjetivos a los objetivos a largo plazo

Una vez establecidos los objetivos a largo plazo, es hora de determinar los pasos para lograrlos. Es en este momento cuando aparecen los microobjetivos.

Es fundamental que las pequeñas metas que te propongas tengan relación con los objetivos a largo plazo y que tengas la seguridad de poder realizarlos en poco tiempo.

3. Crea un equipo de trabajo

Crear un equipo de trabajo dedicado a los microobjetivos puede ser una buena idea para asegurarte de su dedicación y cumplimiento. En ese grupo será imprescindible la figura de un líder que se encargue de guiar y supervisar al equipo para que no se desvíen del objetivo y metas a tratar.

Además del líder, es importante otros roles comunes de los equipos de trabajo como el cerebro de la operación u otro tipo de roles como el de apoyo.

4. Emplea la eficiencia dirigida

Los microobjetivos favorecen la creación de equipos ad-hoc (equipos dedicados a determinados proyectos específicos) que trabajan de manera simultanea cumpliendo poco a poco las metas que se les propone. Esto es conocido como la eficiencia dirigida, grupos de trabajo que cumplen con éxito las pequeñas metas fijadas acercando a la empresa a la obtención de los objetivos.

5. Uniones interdepartamentales

Como los equipos ad-hoc incluyen trabajadores de distintos departamentos se favorece una mayor comunicación, además de una relación más cercana.

Esto es algo muy importante en la empresa ya que las relaciones son relevantes en el cumplimiento de las tareas y con vistas al futuro ya que puede darse la posibilidad de que en otro momento vuelvan a trabajar juntos.

6. Fomentar la interacción entre empleados

Como hemos mencionado antes, la creación de grupos con distintas personas favorece las relaciones. También establecer jerarquías puede ser una buena idea ya que puedes descubrir talentos en tu empresa que no conocías o desarrollar nuevas habilidades en algunos trabajadores.

7. Identificación de los líderes

Los microobjetivos también pueden ayudarte a descubrir que trabajadores tienen un rol de líder y como trabajan y se desenvuelven en la realización de las tareas.

Debes tener en cuenta que estos empleados aportan un gran valor a los grupos ya que favorecen su desarrollo y el desempeño tanto individual como grupal de todos ellos. Es fundamental que fomentes la motivación de estos «líderes» para que sean capaces de lograr los objetivos.

 

En conclusión, como has podido comprobar, los microobjetivos son una buena manera de empezar a lograr pequeños objetivos. Así, una vez vistos los beneficios y los primeros pasos a seguir, solo tienes que ponerte mano a la obra e incluirlos en las estrategias de tu empresa.

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